miércoles, 25 de enero de 2017

Reality

Spotify decidió ponerme de buenas mientras caminaba al final del andén, donde había menos gente esperando al tren. Mis manos empezaron a seguir el ritmo y, sin darme cuenta, bailaba como si nadie me viera. Él me veía.

Era un muchacho de veintipocos años que, intencionalmente, esperaba también al último vagón. Me veía de reojo con cierto gozo y cuando nuestras miradas se cruzaron, me lanzó una sonrisa de complicidad.

No tardé en entender mi situación e hice lo que cualquiera hubiera hecho: le devolví la sonrisa.

Los dos tuvimos un trayecto feliz, riéndonos para nuestros adentros, sin saber jamás lo que pasaba por nuestras mentes. Él tal vez se sintió vencedor, yo sólo me divertí con mis circunstancias.

San Pedro de los Pinos, vagón M0258, dirección El Rosario, miércoles, 25 de enero de 2017, alrededor de las 10 hrs.

Spotify decidió ponerme de buenas...

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