miércoles, 25 de enero de 2017

Yo no te vengo a ofender

-Sí, mira, yo no te vengo a robar ni te vengo a ofender, pero no tenemos dinero y si nos apoyas con una moneda- nos gritaba enojado una y otra vez mientras arrullaba a un bulto, tal vez un bebé, tal vez un cuete. Detrás de él, venían su valedor y una muchacha, los dos igual de correosos y los dos igual de enojados.

-La vida nos dio una familia y no podemos mantenerla, no te vengo a ofender, pero si nos apoyas con una moneda- gritaba todo a pulmón y a todo pulmón, con los ojos inyectados de sangre, desafiante.

-¿Tonz qué, güerito, no me das una moneda?- me dijo mientras acercaba su cara a la mía y dejándome su aliento en cada jadeo.

-No.

-¿Estás seguro?- dijo esta vez más cerca y con una sonrisa perturbadora, como si disfrutara la coerción.

Le di diez pesos.

Entre Constituyentes y Tacubaya, vagón R3248, dirección Barranca del Muerto, martes, 24 de enero de 2017, alrededor de las 20 hrs.

No hay comentarios:

Publicar un comentario